Los datos oficiales muestran un deterioro sostenido del entramado productivo argentino. Industria y comercio aparecen entre los sectores más afectados, mientras crece la preocupación por la pérdida de empleo formal y la desaparición de pequeñas y medianas empresas.
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La actividad privada en Argentina continúa atravesando un escenario complejo. Según datos relevados a partir de registros oficiales, durante el último año desaparecieron más de 14.000 empresas empleadoras en todo el país, en un contexto marcado por la retracción económica, la caída del consumo y las dificultades que enfrentan numerosos sectores productivos.
El informe indica que marzo cerró con 2.011 compañías menos respecto del mismo período anterior, profundizando una tendencia que ya suma 25 meses consecutivos de retroceso interanual en la cantidad de empleadores registrados. Se trata, además, de la caída más pronunciada desde que comenzó esta serie estadística.
Entre los rubros más golpeados aparecen la industria manufacturera y el comercio. La primera registró una disminución del 4,5% en la cantidad de empresas, mientras que el comercio perdió más de 5.000 firmas en términos interanuales. También mostraron retrocesos la construcción y el sector agropecuario.
La contracara de esta situación es el impacto sobre el empleo formal. Diversos relevamientos sostienen que la reducción de empresas viene acompañada por una significativa pérdida de puestos de trabajo registrados, especialmente en actividades vinculadas al mercado interno.
Desde distintos sectores empresariales vienen reclamando medidas que permitan mejorar la competitividad, reducir la presión impositiva y generar condiciones favorables para la inversión. Mientras tanto, los indicadores continúan reflejando un escenario de incertidumbre para miles de pymes que constituyen una parte fundamental del tejido productivo nacional.
En términos acumulados, distintos informes privados señalan que desde fines de 2023 la cantidad de empresas empleadoras registra una reducción superior a las 24.000 unidades productivas, un dato que alimenta el debate sobre el rumbo económico y las consecuencias que la actual coyuntura tiene sobre la producción y el empleo en todo el país.
