El municipio pondrá a disposición consultorios durante 90 días en el Centro Periférico N° 1 para cubrir la falta de atención con el cierre del Sanatorio Sudeste.
El Concejo Deliberante avanzó con una salida transitoria ante una demanda que recae sobre el Estado local, pero que corresponde al PAMI, organismo del Estado nacional.
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MARCOS JUÁREZ – En el marco de la crisis sanitaria que atraviesa por el cierre del Sanatorio Sudeste, el Concejo Deliberante aprobó sobre tablas un esquema de atención provisoria destinado a afiliados del PAMI, con el objetivo de cubrir un vacío en el sistema local.
La iniciativa prevé que el municipio ponga a disposición consultorios durante un período de 90 días en el Centro Materno Infantil, donde se implementará un sistema de atención intermedia conocido como “cama fría”. Se trata de una modalidad pensada para casos que no requieren una derivación urgente, pero que tampoco pueden resolverse en la instancia primaria.
Según se explicó desde el propio cuerpo legislativo, este dispositivo funcionará en horario vespertino y permitirá realizar prácticas básicas como colocación de suero o medicación, bajo supervisión profesional. La coordinación estará a cargo de FUSAVIM, aunque aún restan definiciones operativas.
Uno de los puntos más sensibles del esquema es que no contempla internaciones en la ciudad. Los casos de mayor complejidad deberán ser derivados a Villa María, lo que vuelve a poner en evidencia las limitaciones estructurales del sistema sanitario local. “No hay lugar donde internar”, se admitió, en referencia a la situación actual.
En ese contexto, también se analiza la logística de los traslados, que podrían quedar bajo la órbita de un servicio de emergencias, mientras se termina de delinear el funcionamiento integral del dispositivo.
Detrás de la medida también aparece un dato de fondo, es el municipio el que termina dando una respuesta concreta a una demanda que, en términos formales, corresponde al PAMI. La emergencia expone así un desfasaje entre la responsabilidad del sistema y la capacidad real de atención en el territorio.
Desde el Concejo reconocen que la medida tiene un alcance acotado. Se trata de una respuesta inmediata para contener la demanda de más de 5.500 afiliados, pero sin capacidad de resolver el problema de fondo. “Es un pequeño parche”, admitieron, al tiempo que señalaron que el objetivo es evitar que se profundice el vacío en la atención médica.
La aprobación sobre tablas refleja, además, el nivel de urgencia con el que se abordó la situación, en un escenario donde el sistema público y privado no logra dar respuesta plena a la demanda creciente.
