El comercio minorista volvió a registrar números negativos en agosto, con una caída interanual del 5,9%. Nueve de los once rubros relevados vendieron menos y desde Fedecom advierten que, pese a una leve desaceleración en la caída, lejos está la posibilidad de hablar de una recuperación del consumo.

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Las ventas minoristas continúan mostrando señales preocupantes. Durante agosto registraron una caída interanual del 5,9% y completaron 36 meses sin lograr un repunte, de acuerdo con el relevamiento elaborado por el Departamento de Estadísticas de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom).

Si bien el retroceso fue algo menor al registrado en agosto de 2025, cuando las ventas habían descendido 6,8% interanual, el escenario sigue siendo complejo para buena parte del comercio. Desde la entidad reconocieron que existe una moderación en la caída, pero remarcaron que todavía no alcanza para hablar de una recuperación efectiva del consumo.

El dato más contundente aparece al observar el comportamiento de los distintos sectores. Nueve de los once rubros relevados terminaron agosto en terreno negativo.

La caída más importante correspondió a Muebles y Decoración, con un desplome del 10,9%. Le siguieron Ferretería, con -8,3%; Alimentos y Bebidas, -7,4%; Calzados y Marroquinería, -6,6%; Artículos Deportivos, -6,2%; Electrodomésticos, -6,1%; Indumentaria, -6%; Juguetería y Librerías, -5,7%; y Perfumería y Cosmética, -4,8%.

Solamente dos sectores lograron escapar de la tendencia general. Neumáticos y Repuestos crecieron 5,4%, mientras que Farmacia aumentó 2,7% respecto del mismo mes del año anterior.

Otro dato que deja el informe tiene que ver con la forma de pago. El 67% de las compras se realizó en efectivo y el 33% restante con tarjeta.

El presidente de Fedecom, Fausto Brandolin, sostuvo que la menor velocidad de la caída constituye una señal positiva después de meses muy complicados, aunque advirtió que la mejora todavía no alcanza a la mayoría de las actividades comerciales.

La expectativa ahora está puesta en lo que ocurra con el poder adquisitivo de las familias. Por ahora, sin embargo, los números siguen mostrando una realidad difícil. Los salarios están deprimidos, se vende menos y la recuperación sigue sin aparecer.