El Senado dio luz verde al proyecto por 37 votos contra 33. La iniciativa agiliza los desalojos y establece límites a las expropiaciones, aunque el oficialismo debió retirar los cambios sobre tierras rurales y la Ley de Manejo del Fuego ante la falta de respaldo de sectores aliados.
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El Gobierno nacional consiguió avanzar en el Senado con uno de los proyectos que formaban parte de su agenda legislativa. La denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada fue aprobada en general por 37 votos afirmativos contra 33 negativos y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el oficialismo tuvo que hacer concesiones para reunir los respaldos necesarios. El proyecto llegó al recinto sin el capítulo referido a la extranjerización de tierras rurales y, durante la sesión, La Libertad Avanza también debió retirar las modificaciones que pretendía introducir en la Ley de Manejo del Fuego.
Desalojos más rápidos
Uno de los principales cambios que mantiene el proyecto apunta a acelerar los procesos judiciales frente a ocupaciones ilegales de inmuebles.
La iniciativa establece que esos desalojos puedan tramitarse mediante un procedimiento sumarísimo, en reemplazo de la vía ordinaria, buscando reducir considerablemente los tiempos judiciales para que los propietarios puedan recuperar sus inmuebles.
También introduce modificaciones vinculadas con las expropiaciones, otro de los puntos que generó fuertes diferencias entre el oficialismo y la oposición durante el debate.
La Libertad Avanza reunió para la votación general sus 21 senadores y consiguió además el acompañamiento de legisladores de la UCR, el PRO y bloques provinciales.
El límite que pusieron los aliados
El principal traspié para el Gobierno estuvo relacionado con la Ley de Manejo del Fuego.
El oficialismo pretendía modificar las restricciones existentes sobre el destino de terrenos afectados por incendios. Actualmente, la legislación establece períodos durante los cuales no puede cambiarse el uso de esas superficies: 60 años para bosques nativos y humedales y 30 años para tierras agropecuarias.
La propuesta encontró resistencia no solamente entre los bloques opositores sino también entre senadores que habitualmente acompañan algunas iniciativas del Gobierno.
Ante la certeza de que no estaban los votos necesarios, el oficialismo terminó retirando esos artículos.
Algo similar había sucedido previamente con el capítulo relacionado con las tierras rurales, que también quedó afuera del texto que llegó a la votación.
Fuerte discusión política
La sesión tuvo además fuertes cruces entre oficialismo y oposición.
Desde La Libertad Avanza defendieron la iniciativa argumentando que permitirá fortalecer la protección de los propietarios frente a usurpaciones y reducir los tiempos necesarios para recuperar un inmueble ocupado ilegalmente.
El justicialismo, en cambio, cuestionó especialmente las modificaciones al régimen de expropiaciones y advirtió sobre las consecuencias que podría tener la nueva normativa.
Más allá de las diferencias, el Gobierno consiguió superar la primera instancia legislativa. La votación dejó, al mismo tiempo, otra señal del escenario que enfrenta en el Congreso: puede conseguir mayorías para avanzar con parte de su agenda, pero continúa dependiendo de acuerdos con bloques dialoguistas que, en determinados temas, también le ponen límites.
Con la aprobación del Senado, el proyecto deberá ahora pasar por la Cámara de Diputados para continuar su trámite legislativo.
