El gobernador provincial supervisó las obras de refuncionalización y modernización del hospital regional, incorporó equipamiento, camas y ambulancias, y volvió a cuestionar al Gobierno Nacional por la situación que afecta a más de 5.500 jubilados del departamento Marcos Juárez. “Si acá no se hace el esfuerzo máximo, podría ser una catástrofe sanitaria”, advirtió.

#MarcosJuárez #SaludPública #LaProvinciaRefuerzaElHospital #Semanariomj #Semanario65Años

 

 

MARCOS JUÁREZ – El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, visitó este jueves la ciudad para supervisar las obras de refuncionalización y modernización del Hospital Abel Ayerza, en el marco de la crisis sanitaria generada tras la interrupción de prestaciones médicas para afiliados del PAMI en la región.

La recorrida se concretó pocas semanas después del anuncio realizado por la Provincia en Marcos Juárez, cuando se decidió avanzar con un esquema de emergencia sanitaria para sostener la atención de miles de jubilados afectados por el cierre de la clínica que prestaba servicios al PAMI en el departamento.

Durante la visita, el mandatario provincial destacó las mejoras incorporadas al hospital regional, entre ellas nuevas camas de internación y terapia intensiva, equipamiento médico, obras de infraestructura y la reconfiguración de distintos sectores estratégicos del centro de salud.

“Desde Córdoba no vamos a dejar solos a nuestros abuelos. Vamos a pasar esta crisis y vamos a poder mirar a todo el mundo a los ojos, porque no nos borramos, estamos acá”, expresó Llaryora durante su recorrida por el nosocomio.

En ese sentido, sostuvo que la situación “es responsabilidad del Estado Nacional” y remarcó que las medidas impulsadas por la Provincia representan “una alternativa y no una solución definitiva” mientras el PAMI no normalice las prestaciones en la región.

“Esto es un comité de crisis hasta que el PAMI vuelva a prestar servicios en el departamento. Si acá no se hace el esfuerzo máximo, podría ser una catástrofe sanitaria”, afirmó.

La inversión provincial destinada a las mejoras edilicias y tecnológicas del Hospital Abel Ayerza supera los 210 millones de pesos. Entre las incorporaciones se destacan 41 nuevas camas —20 manuales para internación y terapia, 10 eléctricas para terapia intensiva, cinco eléctricas para shock room y seis ortopédicas— además de monitores multiparamétricos y nuevos equipos de aire acondicionado.

También se ejecutaron trabajos vinculados a la instalación de gases medicinales en guardia, quirófanos y salas de pre y post parto, junto con tareas de refacción integral en terapia intensiva, pintura, iluminación exterior y mejoras de carpintería.

Llaryora destacó además que, por decisión de la Comunidad Regional Marcos Juárez, los fondos destinados a las obras fueron administrados priorizando la compra de materiales y la contratación de mano de obra local.

“Este es un esfuerzo tremendo que hacemos los cordobeses para no abandonar a nuestros abuelos. No es justo que los cordobeses tengamos que hacernos cargo de lo que debería resolver el Gobierno Nacional y el PAMI”, sostuvo.

Por su parte, el ministro de Salud de Córdoba, Ricardo Pieckenstainer, señaló que con la presencia del gobernador quedó formalmente activado el plan de contingencia invernal para toda la región.

Además, durante la actividad se entregaron cinco ambulancias cero kilómetro destinadas a fortalecer la red de derivaciones del departamento Marcos Juárez. Dos unidades fueron destinadas a la ciudad, mientras que las restantes serán utilizadas en Saira, Baldissera y Alejo Ledesma.

La visita también incluyó una recorrida por el nuevo Centro de Rehabilitación Integral de Alta Complejidad que se construye junto al hospital y que presenta un avance cercano al 95 por ciento. La obra demandará una inversión total de 320 millones de pesos y contará con consultorios especializados y gimnasio terapéutico.

La intendente Sara Majorel valoró el acompañamiento provincial y destacó la decisión política de sostener el sistema sanitario regional ante la crisis del PAMI.

“Este hospital es una respuesta al cierre de la clínica que atendía afiliados del PAMI. Aunque no es una responsabilidad de la Provincia ni del municipio, decidimos hacernos cargo y dar una respuesta a los vecinos”, expresó.

La intendente Sara Majorel valoró el acompañamiento provincial y destacó la decisión política de sostener el sistema sanitario regional ante la crisis del PAMI.

“Este hospital es una respuesta al cierre de la clínica que atendía afiliados del PAMI. Aunque no es una responsabilidad de la Provincia ni del municipio, decidimos hacernos cargo y dar una respuesta a los vecinos”, expresó.