Una movilización masiva recorrió el centro de Marcos Juárez en defensa de la salud local y en reclamo hacia el PAMI. La medida del organismo nacional afecta a unos 5.500 afiliados, elimina servicios esenciales en la ciudad y obliga a traslados de más de 100 kilómetros. La intendente recibió a los manifestantes, tomó el reclamo, pero advirtió que la responsabilidad es del PAMI.
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MARCOS JUÁREZ – La escena tuvo un fuerte impacto social. Un importante número de jubilados y vecinos salieron a la calle en medio de una situación que ya definen como angustiante, marcada por la incertidumbre y la falta de respuestas concretas.
La movilización se desarrolló por el centro de la ciudad y tuvo uno de sus puntos más significativos frente al edificio municipal, donde los manifestantes exigieron soluciones urgentes ante el cambio en el sistema de atención médica dispuesto por el PAMI.
El eje del reclamo apunta directamente a la decisión del organismo nacional de trasladar prestaciones hacia la ciudad de Villa María, lo que afecta a unos 5.500 afiliados de la región y obliga a realizar viajes de más de 100 kilómetros para acceder a prácticas de mayor complejidad.
Internaciones, cirugías, guardias médicas permanentes y estudios de mediana y alta complejidad son algunos de los servicios que dejan de prestarse en la ciudad tras el cierre del Sanatorio Privado del Sudeste, efector para afiliados de PAMI en Marcos Juárez.
La nueva configuración del sistema sanitario profundizó el malestar social, especialmente entre una población mayor que, en muchos casos, presenta problemas de movilidad o enfermedades crónicas, lo que vuelve aún más difícil el acceso a la atención.
Durante la protesta, centros de jubilados, familiares y organizaciones sociales impulsaron un petitorio formal en el que reclamaron soluciones inmediatas y advirtieron que la falta de definiciones pone en riesgo la continuidad de tratamientos y la atención de urgencias.
También solicitaron la conformación de una mesa de crisis con participación de autoridades locales, provinciales y nacionales, con el objetivo de encontrar una salida que permita restituir un esquema de atención integral en la ciudad.
Los manifestantes fueron recibidos por la intendenta Sara Majorel, quien expresó comprensión por la situación, aunque dejó en claro que se trata de una problemática que excede la órbita municipal y que depende del PAMI, organismo nacional responsable de garantizar la cobertura de sus afiliados.

El conflicto deja al descubierto una crisis sanitaria de fondo, donde miles de jubilados quedan en una situación de vulnerabilidad ante la falta de respuestas concretas.
Mientras tanto, la comunidad continúa movilizada, a la espera de definiciones que permitan recuperar el acceso a la salud sin tener que abandonar la ciudad.
