La institución informó mediante un comunicado que dejará de prestar servicios desde el 1° de abril. Atribuyen la decisión al desfasaje arancelario con PAMI y a la situación edilicia del inmueble. La noticia genera preocupación por la atención de afiliados y por el futuro laboral del personal, en un contexto donde el Hospital Abel Ayerza registra un crecimiento sostenido de consultas producto de la crisis económica y la pérdida de coberturas de salud.
#ImpactoEnElSistemaDeSalud #SanatorioSudesteConfirmoElCierre #Pami #Semanariomj #Semanario65Años

El sistema sanitario de Marcos Juárez recibió en las últimas horas una noticia que genera fuerte preocupación en la comunidad. A través de un comunicado oficial fechado el 7 de marzo, el Sanatorio Privado del Sudeste confirmó la decisión de cesar sus actividades prestacionales y proceder al cierre definitivo de la institución, medida que se hará efectiva a partir del 1° de abril.
En el documento difundido públicamente, las autoridades del sanatorio señalaron que la determinación llega luego de más de diez meses de gestiones ante PAMI y ante autoridades municipales, provinciales y nacionales, sin haber logrado una respuesta que permita garantizar la continuidad de la institución.
Según explicaron, la crisis que desemboca en el cierre tiene dos factores centrales. Por un lado, el desfasaje arancelario, producto de la falta de actualización de los valores que abona PAMI por las prestaciones, situación que —indicaron— impide cubrir los costos operativos mínimos para sostener el funcionamiento del establecimiento. Por otro, la situación edilicia, marcada por una demanda de desalojo del inmueble donde funciona el sanatorio, lo que complica cualquier perspectiva de continuidad en el lugar.
“Habiendo agotado todas las instancias de diálogo y búsqueda de soluciones para evitar el impacto sanitario en la población y en el personal de la institución, comunicamos oficialmente que a partir del 1° de abril el Sanatorio Privado del Sudeste cerrará sus puertas”, señala el comunicado.
El cierre de esta institución, histórica dentro del sistema de salud privado de la ciudad, abre además varios interrogantes en Marcos Juárez. Por un lado, por la atención de afiliados de PAMI, que durante años encontraron en este sanatorio uno de los principales centros de atención. Por otro, por la situación laboral del personal que se desempeñaba en la institución y que, de concretarse la medida, quedará sin actividad a partir del próximo mes.
La noticia también se inscribe en un escenario sanitario complejo, ya que en los últimos tiempos se viene registrando un crecimiento sostenido de consultas en el Hospital Abel Ayerza. Desde distintos sectores del sistema de salud señalan que la situación económica ha provocado que muchas personas pierdan su obra social o cobertura médica, recurriendo cada vez más al hospital público para su atención.
En ese contexto, el cierre del sanatorio agrega incertidumbre sobre cómo se reordenará la atención médica en la ciudad, tanto por la demanda de pacientes como por el futuro de los trabajadores vinculados a la institución.
En el tramo final del escrito, desde el sanatorio expresaron su pesar por la decisión adoptada y agradecieron el acompañamiento de la comunidad a lo largo de los años. “Lamentamos profundamente llegar a esta situación tras tantos años de servicio y agradecemos a la comunidad por la confianza depositada y a todo el personal por su compromiso incansable”, concluye el comunicado.
